Gorditos
Cada Gordito tallado en madera es más que una simple figura; es un símbolo viviente de la resiliencia y la esperanza que brotan de la adversidad. Surgiendo de una protesta como un acto de creatividad transformadora, estos seres encapsulan el espíritu mismo de la superación y la solidaridad.
Su forma, definida por un movimiento energético continuo, transmite un mensaje de equilibrio y alegría en medio de la lucha y el caos. A pesar de su tamaño compacto, cada Gordito irradia una presencia que trasciende las limitaciones físicas, recordándonos que la verdadera fuerza proviene del interior.
Lo notable de estos seres es que su anatomía no refleja sexo, raza ni estatus social. En su simplicidad, representan la esencia pura del ser humano, liberado de las etiquetas y divisiones que a menudo nos separan. Son un recordatorio elocuente de nuestra unidad fundamental como especie, invitándonos a mirar más allá de las diferencias superficiales y a reconocer nuestra conexión compartida.
Memoria Andaluza
Representa lo que históricamente es Andalucía. Utilizando una composición celular, con sus mitocondrias, aparato de Golgi etc…, el núcleo de cada célula está representando elementos medio ambientales, históricos, de las artes y por supuesto aparecen elementos de las culturas que han pasado y creado lo que es hoy Andalucía.
Basándome en la memoria celular que es el germen de todo lo creado realizo esta pieza.
En Memoria Andaluza quería reflejar como los pueblos de hoy en día son la suma de las civilizaciones, costumbres y culturas que a lo largo de la historia se asentaron en dicha zona. Esto sumado al clima de cada lugar hace la idiosincrasia de la gente que allí habita.
Realizado con retales de madera de pino, roble y sapelly.





